El mercado de segunda mano está disparado, y los mecánicos y aficionados más avispados están sacando gran rentabilidad a lo que otros consideran "coches para el desguace". Comprar un coche 'low cost' con averías aparentes y revenderlo saneado es todo un arte del diagnóstico certero.
Averías de 500€ que cuestan 20€
El secreto está en conocer los fallos endémicos. Muchos propietarios venden malvenden sus coches porque el taller les ha presupuestado cambiar la bomba de dirección, cuando en realidad es una simple tórica (O-ring) que vale unos céntimos. O coches que "no tiran" y entran en limp mode, y resulta ser un manguito de vacío del turbo rajado.
Modelos con potencial de revalorización
Versiones deportivas discretas de principios de los 2000 (como los primeros Clio GTI, Fiesta Sport o Civic no-Type-R) se compran por muy poco dinero. Saneando silentblocks, cambiando el aceite de la caja de cambios y dándoles una buena limpieza, no solo aseguras su supervivencia, sino que se convierten en una inversión a corto plazo brutal.