Es una de las grandes falacias de la automoción. Nos convencen de que al comprar un coche con una insignia prestigiosa en el frontal estamos adquiriendo ingeniería venida del futuro. Pero, amigos míos, cuando subes estos coches al elevador y los desnudas... la magia de los concesionarios de lujo desaparece.
El Truco de las Plataformas Compartidas
Hoy en día todo se basa en abaratar costes. Te endeudas para comprar un supuesto vehículo "exclusivo", y resulta que bajo ese capó pulido llevas exactamente el mismo bloque motor que monta un utilitario que cuesta tres veces menos. Te acaban cobrando miles de euros de más por unos asientos de cuero, plásticos blanditos y mucha insonorización.
El Clavazo del Mantenimiento
Donde realmente notas que tienes un coche "Premium" es cuando te dan el presupuesto del taller. Te cobran el triple de horas de mano de obra porque para cambiar la distribución hay que desmontar medio frontal o descolgar el motor. A eso lo llaman tecnología, yo lo llamo ingeniería mal planteada para el mantenimiento.
Para los que nos manchamos las manos de grasa, un buen coche se mide por la nobleza de su construcción y su fiabilidad. Y en eso, los logos no siempre tienen la razón.